El empresario franco-libanés Ziad Takieddine el mediador para que Sarkozy recibiera de Libia la financiación de su campaña presidencial en 2007 compadece también en el juicio contra el expresidente
Según publican las
principales agencias de noticias de hoy 6 de enero, Nicolas Sarkozy afronta su
tercer juicio tras dejar el poder, en este caso por la presunta financiación
libia de su campaña electoral de 2007 que le llevó a la presidencia de Francia,
gracias a Mohamed Ghadafi, y por el que podría ser condenado hasta a 10 años de
cárcel.
El proceso tiene
lugar en el Palacio de Justicia de la Puerta de Clichy, se extenderá hasta el
10 de abril y tiene un total de 13 acusados, entre ellos el empresario franco-libio,
tres antiguos ministros y hombres de la máxima confianza de Sarkozy.
Nikolás Sarekuzy está
siendo juzgado por financiación ilegal de campaña, encubrimiento de malversación de
fondos públicos, corrupción pasiva y asociación para delinquir; según
resumió el director de la Fiscalía Nacional Financiera (PNF), Jean François
Bohnert, en una entrevista al canal BFM. En este tiempo, el expresidente libio
ya no era calificado con dictador por la administración francesa.
Se le acusa de
haber suscrito un "pacto de corrupción" con Gadafi, para que
financiara su victoriosa campaña de 2007 a cambio de contrapartidas
diplomáticas, como rehabilitar a Gadafi en la escena internacional e
intentar anular una orden de detención francesa contra el jefe de la
inteligencia libia Abdallah Senoussi
El inicio del
juicio llega después de un trabajo de casi diez años de los jueces de
instrucción, abarca 70 tomos de documentación resumidos en un sumario de 557
páginas.
Bohnert recordó que
“los flujos están documentados” por un mínimo de seis millones de euros, sobre
todo a través del intermediario franco-libanés Ziad Takieddine, y que la
campaña de Sarkozy realizó pagos en metálico sin facturas.
El fiscal manifestó
su “convicción” de que el expresidente era culpable, pero recalcó que esa idea “debe
ser compartida por los que deciden, que son los jueces”. Las organizaciones de
lucha contra la corrupción Transparencia Internacional, Sherpa y Anticor se han
unido para ejercer la acusación particular.
Sarkozy afronta
este nuevo proceso menos de un mes después de haber sido condenado por el
Tribunal Supremo a una pena firme de un año de cárcel en un caso por corrupción
y tráfico de influencias, condena que podrá cumplir en arresto domiciliario con
un brazalete electrónico.
Finalmente, el expresidente está siendo investigado por otros asuntos, entre ellos un posible “pacto de corrupción” para atribuir a Catar el Mundial de fútbol de 2022 o la verdadera naturaleza de un contrato de asesoramiento para un grupo ruso de seguros, que le pagó medio millón de euros en 2020.
Así siempre ha operado la Europa de referencia democrática, la Occidente que siempre se ha presentado como el mejor postor para el desarrollo. Por ejemplo, se hacen amigos a Africa cuando llevan la tajada; es mejor dirigente aquel que les permite llevar los recursos naturales de su país; y califican como dictador a aquel presidente africano que no se deja seducir.
Ndze Biyoa Asuhe