El Estado Mayor notifica la caída a los oficiales y pide la rendición a los soldados. Miles de personas lo celebran en la plaza principal de la capital. El Ejército notifica a sus oficiales que el Gobierno de El Asad ha caído y el presidente ha abandonado la capital
En la última hora
de este sábado, los insurgentes de Siria han dado el golpe esperado, al tomar
la tercera ciudad del país, cortando la comunicación entre Damasco y las
provincias costeras de Tartús y Latakia.
Tras la caída de
los dictadores Zine El Abidine Ben Ali en Túnez y Hosni Mubarak en Egipto, la
Primavera Árabe floreció en Siria en marzo de 2011 con un grafiti anónimo en la
ciudad sureña de Deraa: “Te llegó el turno, doctor”, en alusión al presidente, Bachar
el Asad, esto le dijeron.
Pues, trece años y
en apenas 11 días de ofensiva relámpago ha dado la vuelta a todo, las tropas
rebeldes tomaban Damasco, según dos fuentes militares citadas por la agencia
Reuters; como sucede a los regímenes de los dictadores, el régimen sirio se ha
desmoronado como un frágil castillo de naipes, los soldados del régimen huían,
se entregaban o replegaban sin apenas presentar batalla alguna. “Todos en
silencio ya deseaban la caída del presidente El Asad Bachar.
Por su parte, el Estado Mayor ha notificado a los oficiales el fin del régimen y ha pedido a los soldados que quedan que se rindan, “no queda nada para proteger”, según fuentes oficiales. Lo único que los insurgentes han encontrado al entrar en Damasco ha sido calles vacías de los militares que durante años maltrataban a los civiles para sostener al régimen.
Se ha escuchado en
esta madrugada expresiones como “celebramos con el pueblo sirio la noticia de
la liberación de nuestros prisioneros el fin de la de era de injusticia en la
prisión de Sednaya”, han agregado los rebeldes en su comunicado difundido en
televisión.
El primer ministro,
Ghazi al Jalali, ha manifestado su disposición a cooperar con el nuevo
liderazgo que elijan ahora los sirios. El país está “libre de El Asad”, han
anunciado los rebeldes, quien se ha huido desde el aeropuerto de Damasco.
Once días han sido suficientes para que todos los grupos contrarios al régimen unan esfuerzos con un solo objetivo, hacer caer al régimen de El Asad Bachar que durante algo más de cincuenta años ha dirigido con puño de hierro.
“Esperábamos este día desde hacía mucho tiempo”, dijo Amer Batha por teléfono a AFP desde la plaza; y añadiendo con la misma impresión lleno de alegría “no puedo creer que esté viviendo este momento”, expresó entre lágrimas de alegría.
Ndze Biyoa Asuhe