Con motivo del Día Internacional de la Lengua China, el Instituto Confucio de la UNGE ha desplegado en el Campus Central un programa de actividades mezclados entre cultura, academia y medicina tradicional. Ha sido una jornada de verdadero folclore chinoguineoecuatoriano.
La Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial amaneció este miércoles, 30 de abril, entre farolillos rojos, pinceles de caligrafía y el aroma del té para conmemorar el Día de la Lengua China. El acto académico lo inauguraron, el rector Filiberto Ntutumu Nguema Nchama, el embajador de China en Guinea Ecuatorial, Wang Wengang y el director del Instituto Confucio, Fernando Panadés Gracia, acompañados por autoridades académicas y diplomáticas.
“Ya es una realidad palpable e innegable el interés por el aprendizaje del idioma chino en la UNGE y en el país”, afirmó Panadés Gracia durante su informe. Los números le dan la razón. Y de hecho, "la matrícula de este curso tiene un registro superior a los 1.000 estudiantes, distribuidos en diez células de aprendizaje en los dos campus de la UNGE y en ocho centros educativos de primaria y secundaria entre las ciudades de Bata y Malabo”, según Panadés.
La jornada puso rostro a ese impacto mediante estudiantes cómo Víctor, antiguo alumno del Instituto, quién desde China, donde cursa estudios gracias a una beca obtenida a través del Confucio, Ángel Custodio Ekua Fondo, ganador del concurso internacional Puente Chino 2021, cuya trayectoria se presentó “como ejemplo de éxito académico y cultural”. Dos historias que transforman y justifican el impacto del aprendizaje del idioma en Guinea Ecuatorial, gracias al Instituto Confucio Chino de la UNGE.
En la explanada de la sala magna, una exposición de artículos representativos de la cultura china atrajo a curiosos y fotógrafos: seda, porcelana, abanicos, juegos de té. El objetivo era claro: que el idioma entre primero por los ojos y las manos.
Así mismo, la cooperación médica china instaló un puesto de asistencia médica tradicional. Y varias personas fueron asistidos con “tratamientos gratuitos mediante técnicas tradicionales como la apicultura, el uso de ventosas y terapias de vapor, entre otras”.
El crecimiento del chino en la UNGE revela algo más que una moda. Habla de un país que busca diversificar sus alianzas y de una juventud que entiende que el inglés y el francés ya no bastan. El mandarín se ha colado entre los idiomas que estudian los jóvenes guineoecuatorianos interesados por explorar sus conocimientos.
Cipriano Camacho Bekal'e