Con ocasión a la
visita Apostólica del Papa León XIV nos hemos conversado con unas de las
personas que fueron testigos y protagonistas en 1982 de la visita del primer
Pontífice que llegaba a Guinea Ecuatorial hace 44 años, el periodista José
Obama Bendomo, actualmente Diputado, quien ha sido amable en revelar cómo los
periodistas y técnicos de los medios de comunicación del entonces vivieron
aquellos momentos.
Pregunta. - ¿Cómo
recuerda usted aquella experiencia?
Respuesta. - Yo lo viví desde ambas partes, tanto
a nivel personal como profesionalmente; resulta que, en aquellos días, me
encontraba en Bata, recién regresado de Aconibe, en pleno proceso de redacción
de la Carta Constitucional. A mí me encargaron cubrir la llegada de Su Santidad
el Papa, esto en Bata. Fue una experiencia profundamente emocionante, porque
era la primera vez que un Santo Padre visitaba Guinea Ecuatorial.
El momento
también era complejo para el ejercicio periodístico de nuestro país, carecíamos
de recursos profesionales y técnicos para un evento de tal envergadura; pero, supimos
hacer lo que pudimos con las necesidades y la carecían de muchas herramientas
para una eficaz actividad.
Otras de las
anécdotas que recuerdo, consiste en la poca información que teníamos del Santo
Padre, por ejemplo, el nombre propio de San Juan Pablo II; la información
oficial del Gobierno era limitada. Básicamente nos indicaban que organizáramos
contenidos sobre la visita, resaltando el periodo histórico que atravesaba el
país tras los once años de “la triste memoria”. Y presentar la visita del Papa
como un símbolo de reconciliación nacional dentro de una nueva etapa para
Guinea Ecuatorial.
Yo viví la
llagada del “Santo Padre”, instalado desde, el antiguo edificio de la torre de
telecomunicaciones del aeropuerto. Allí tenía instalado el teléfono, la
transmisión se realizaba por línea telefónica, mediante un cable directo desde
telecomunicaciones, hasta el aeropuerto; pues, desde lo alto de la torre tenía
el control técnico y podía observar toda la pista de norte a sur mientras
narraba la llegada del Papa.
El Papa llegó a
Bata saliendo de Malabo junto al presidente Obiang y el obispo Rafael María Nze
Abuy. Algo que me marcó profundamente fue la organización religiosa: desde el
aeropuerto hasta la Plaza de la Libertad los coros entonaban cantos religiosos
que acompañaban todo el recorrido. Aquella música aún permanece grabada en mi memoria.
Pregunta. - ¿Algún detalle que aún recuerda
del ambiente que se vivió en aquel momento emocionante?
Respuesta. - El ambiente fue impresionante. No
solo participó la población de Bata, sino todo el país. Muchas personas
siguieron los actos por la radio, ya que en aquel entonces solo existían Radio
Malabo y Radio Bata. No había otras emisoras. En la parte continental la gente
hizo enormes sacrificios para asistir. Las carreteras estaban en malas
condiciones y algunos viajaron durante dos días para llegar a la ciudad de
Bata; y otros utilizaron sus vehículos aun sabiendo que quizá sería su último
viaje debido al estado de las vías. La ciudad de Bata prácticamente duplicó su
población durante esos días. La gente corría desde el aeropuerto hasta la
catedral y también hacia el paseo marítimo, hasta lo que hoy se conoce como “la
avenida Juan Pablo II”. El Papa descansó brevemente en lo que actualmente es el
edificio de Radio María, que entonces era la residencia del encargado
apostólico. Allí permaneció unos minutos antes de dirigirse a la plaza
principal.
Pregunta. - ¿Qué
significó para usted, como periodista, trabajar para un acontecimiento como
este?
Respuesta. - Fue muchísimo trabajo, pero también
una experiencia inolvidable. El espíritu juvenil y la ambición periodística nos
impulsaban. Existía el deseo de conocer grandes personalidades y la emoción de
tener cerca de ti al Papa, la máxima autoridad de la iglesia católica en el
mundo, delante de ti y en nuestro país. el Papa era una figura lejana que vivía
en Roma y verlo de cerca, resultaba bastante impactante.
Pregunta. - ¿Diferencias
observa entre aquel momento y ahora?
Respuesta. – Como podrá observar, existen muchas y
muchísimas diferencias. Primero, la organización actual es mucho más
estructurada; las comisiones han tenido tiempo suficiente para una buena
planificación. Casi todo el país está decorado con la esperanza de recibir la
plenitud con la llegada del Santo Padre. Segundo, hoy las infraestructuras del
país son de las mejores que se puede esperar en comparación a los últimos 40
años. La población en día, han mejorado considerablemente y el país cuenta con
espacios adecuados para recibir personalidades internacionales. Todo eso marca
una gran diferencia entre 1982 y 2026.
Pregunta.
-Reciben al Papa casi tres años después del Golpe de la Libertad, ¿cómo estaban
equipados comparando con hoy?
Respuesta. - En aquel tiempo trabajábamos con
medios muy limitados. Yo utilizaba un bloc de notas, un bolígrafo y una
grabadora grande que pesaba casi diez kilos, jajajaja. Dependíamos
completamente de instalaciones, que solo los técnicos de telecomunicación
sabían cómo se las arreglaban. Hicieron todo lo posible para que, desde sus
instalaciones, pudiéramos transmitir el hecho histórico desde el aeropuerto.
El material era
insuficiente, pero la radio era el medio más rápido y eficaz. Prácticamente
solo contábamos con la palabra como herramienta informativa. Hoy, tienen la
televisión, la prensa, los medios digitales y por supuesto, la radio.
Pregunta. - ¿Qué
expectativas tiene personalmente ante la visita del Papa León XIV a Guinea
Ecuatorial, 44 años después?
Respuesta. - Creo que esta visita viene a
consolidar los principios de “esperanza” que sembró Juan Pablo II en nuestro
país. Guinea Ecuatorial es un país profundamente cristiano y católico. Desde
aquellos años se buscaba una reconciliación nacional y una bendición espiritual
para el país, y muchos consideran que esa visita marcó una etapa importante.
Hoy vemos una
continuidad. La llegada de un nuevo Papa representa y significa fortalecer los valores
como la paz, la convivencia, las libertades y el desarrollo humano. A pesar de
las dificultades y amenazas que ha vivido el país a lo largo de los últimos
años, se mantiene una estabilidad que muchos interpretan también desde la fe.
Pregunta. – Tenemos la información de que algunas
personas, además nacionales critican la visita de León XIV. ¿Cree usted que es
necesaria?
Respuesta. - No entiendo por qué se cuestiona; Guinea
Ecuatorial ha profesado la religión católica durante siglos y el Papa es el
líder espiritual de millones de creyentes en el mundo. Que visite nuestro país
es un reconocimiento importante. No importa que seamos un país pequeño; somos
el único país hispanohablante de África y eso también tiene un significado
especial.
Pregunta. - ¿Cuál
cree que sería el mensaje del Papa León XIV para Guinea Ecuatorial?
Respuesta. - Pienso que hablará sobre la paz, la hermandad,
así como la unidad. El mundo vive de momentos de gran inestabilidad: conflictos
en Oriente Medio, guerras en Europa, tensiones en África. Guinea Ecuatorial
forma parte de ese mundo y no está aislada. El mensaje probablemente estará
orientado a reforzar la convivencia, la dignidad humana y el desarrollo basado
en la paz, donde no hay unión ni paz no puede haber desarrollo. Ese, creo yo,
será uno de los ejes principales de sus palabras.
Pregunta. - ¿Cómo
cree que reaccionará la nueva generación al ver por primera vez a un Papa?
Respuesta. - La reacción será distinta a la
nuestra. Nosotros lo veíamos casi como algo sobrenatural porque la información
era limitada. Los jóvenes actuales tienen acceso inmediato a la información y
conocen mejor al Papa antes incluso de verlo. Para ellos será una experiencia
importante, pero desde una perspectiva más informada, de fe y crítica.
Pregunta. -¿Qué
consejo daría a los periodistas que cubrirán este acontecimiento, 44 años
después de su propia experiencia?
Respuesta. - El periodismo no está fuera de
nosotros; está en nuestra manera de comprender el país. El periodista es un
analista social y un investigador. Debe conocer la evolución histórica de
Guinea Ecuatorial y transmitirla al mundo.
Pregunta. -Si
pudiera rejuvenecer, ¿le gustaría volver a cubrir un evento como este?
Respuesta. - Sí, me encantaría. Porque el
periodismo es pasión. Vivir nuevamente una experiencia histórica como esta
sería un privilegio, especialmente viendo cómo ha evolucionado el país y cómo
han cambiado los medios de comunicación. Sería una oportunidad única para
comparar dos épocas y volver a sentir aquella emoción que vivimos en 1982.